La calidad de materiales de este Clio es acorde con su precio, e incluso mejor que la de alguno de sus competidores. La calidad de remate, en cambio, es mediana. Hay algún plástico con borde filoso y tiene un defecto que ya encontró mi compañero Enrique Calle en la presentación del coche: la guantera no cierra bien. Si están las luces encendidas, se conecta automáticamente la iluminación de la guantera y no se apaga, porque la tapa no hace suficiente presión sobre el interruptor.El puesto de conducción es bueno. El volante no está muy tendido y, en la versión Dynamique, el asiento recoge bien el cuerpo. No es que sea duro (más bien lo contrario), pero sí tiene una forma envolvente.
La visibilidad es buena de día, porque no tiene grandes ángulos muertos y los retrovisores cubren bien el contorno del coche. Una cosa que le pasaba a todos los Clio y Renault sigue sin arreglar es que la luneta trasera distorsiona; los coches que van detrás se ven más bajos y anchos de lo que son, a través de la zona curva de la luneta. No me parece que la visibilidad que dan los faros nuevos sea mucho mejor que la de los antiguos, si es que lo son algo.
La ventilación es satisfactoria. Por la forma del cristal, el aire acondicionado, que es opcional, me parece muy recomendable.
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